El Instituto Coreano de Investigación Económica (KERI) ha pronosticado un crecimiento del -2,3% para Corea del Sur en 2020 ante el brote de coronavirus, siendo la primera vez que prevé un crecimiento negativo desde la crisis financiera de 1997.
Se estima que pese a los esfuerzos del Gobierno, la rápida contracción económica de las principales economías, como Estados Unidos y China, dificultarán una ágil recuperación de la economía nacional.
En concreto, se espera un retroceso en las exportaciones surcoreanas del 2,2%, al disminuir el volumen de comercio global.
Asimismo, se anticipa una caída del 3,7% en el consumo, mientras que las inversiones en instalaciones y la construcción podrían sufrir un descenso del 3,7% y 18,7%, respectivamente, al caer la tasa de incremento salarial y los beneficios corporativos.
No obstante, dicha entidad señala que la llegada o no de una recesión a largo plazo dependerá de factores cruciales, como el tiempo que tarde en controlarse la crisis del COVID-19, la situación de las principales economías mundiales, y la rapidez y efectividad de las medidas adoptadas por el Gobierno surcoreano ante la crisis global.