El Instituto de Desarrollo de Corea, un centro público de análisis económicos, diagnostica que cada vez es mayor la contracción del mercado por la pandemia, confirmando una contracción de la demanda externa desde el mes de marzo.
En esta línea, detalla que la producción industrial en general se ralentizó por el COVID-19 en febrero, al tiempo de retroceder el empleo, sobre todo en el sector servicios, y caer la tasa operativa de las fábricas de automóviles.
También disminuyeron las entregas de bienes manufactureros un 0,8%, mientras que la tasa de existencias de ese mismo sector aumentó un 118% entre enero y febrero.
No obstante, el Instituto de Desarrollo de Corea analiza que el impacto económico de la pandemia es mucho más tangible desde marzo, por la propagación planetaria del virus, y estima que el impacto de esta crisis sanitaria se agravará a futuro.
Así, reportó que el índice del sentimiento del consumidor sigue cayendo tras marcar 104,2 puntos en enero, para pasar en febrero a 96,9 puntos y a apenas 78,4 en marzo.
En cuanto a las exportaciones, enfatiza que aunque en marzo mantuvieron un tono relativamente estable, probablemente registrarán una rápida contracción desde ahora, considerando que el COVID-19 pasó a ser considerado como pandemia mundial en dicho mes.