Los ministros de empleo y trabajo de las principales economías del G20 acordaron proteger a los grupos socialmente más vulnerables a la grave crisis de empleo derivada del coronavirus.
En una declaración conjunta adoptada tras una videoconferencia el jueves 23, afirmaron que muchos trabajadores corren el riesgo de perder su empleo, de trabajar menos horas y sufrir caídas de ingresos ante la inactividad económica generada por el COVID-19.
Para intentar evitar que la desigualdad se extienda en el mercado laboral, los ministros se comprometieron a garantizar la flexibilidad de la seguridad social y apoyar a todos los trabajadores, al margen de tipo de empleo, edad o género.
Asimismo, se comprometieron a ayudar a aquellas empresas que mantengan las plantillas durante la crisis, mediante subsidios, préstamos y beneficios fiscales.