La agencia internacional de calificación Moody's mantendrá en 'Aa2' la nota crediticia de Corea del Sur y la previsión sobre el país en 'estable'.
Dicha agencia considera que el impacto del COVID-19 en la economía surcoreana será relativamente limitado, aunque sí podría afectar al consumo y las inversiones, al ser Corea un país centrado en manufactura y exportaciones.
No obstante, como factores en contra Moody's estima que persisten riesgos como el envejecimiento poblacional y la inestabilidad geopolítica relacionada con Corea del Norte.
Moody's elevó el rating de Corea del Sur a 'Aa2', el tercer mayor nivel de su sistema de calificación crediticio, en diciembre de 2015. Desde entonces ha mantenido esta calificación por más de tres años.