El Instituto de Trabajo y Sociedad de Corea del Sur prevé que el impacto del COVID-19 en el mercado laboral superará a la crisis financiera de 1997.
En el informe "La pandemia del coronavirus y el empleo", publicado el lunes 18, dicha entidad analiza que el empleo en Corea del Sur perdió en abril más de un millón de trabajadores respecto a febrero de 2020, antes de aumentar la propagación del COVID-19, dejando el número de empleos en 26,5 millones de personas.
Se trata del mayor impacto sobre el empleo desde las postrimerías de la década de 1990, cuando la crisis financiera de 1997 obligó a Corea del Sur a solicitar un rescate al Fondo Monetario Internacional. En aquel entonces, unas 920.000 personas perdieron su empleo entre diciembre de 1997 y febrero de 1998.
Por géneros, la caída del empleo afecta más a las mujeres, mientras que por grupo de edad y tipo de trabajadores, los más perjudicados son los mayores de sesenta y los temporales, reflejando que la actual crisis afecta más a las clases vulnerables y que, de no adoptar medidas para paliar esta situación, aumentará la desigualdad en la sociedad surcoreana.