El sentimiento del consumidor mejoró en lo que va de mayo, reflejando las expectativas de la población ante las medidas gubernamentales para paliar el impacto del COVID-19, incluido el reparto de subsidios y la adopción de presupuestos complementarios contra la pandemia.
Al respecto, el Banco de Corea ilustró que el índice del sentimiento de consumidor marca 77,6 puntos, 6,8 unidades más que en abril. Sin embargo, al seguir por debajo de 100, indica una percepción pesimista entre los consumidores. De hecho, 77,6 puntos supone un nivel poco satisfactorio, no muy distinto del observado en octubre de 2008, cuando ante una dura crisis financiera global registró 77,9 puntos.
El banco central explica que si bien el índice del sentimiento del consumidor se mantiene bajo, esa sutil mejora destaca en un contexto marcado por una cierta estabilización del COVID-19, unas medidas de distanciamiento social más laxas y la reactivación de la actividad económica. Además, la inyección de dinero público a nivel gubernamental para mitigar los efectos de la pandemia influye significativamente en el ánimo de los consumidores.