Los datos de unas 900.000 tarjetas de crédito de surcoreanos fueron filtrados y vendidos en mercados negros en línea del extranjero.
Así lo dio a conocer la Asociación de Financiación del Crédito (CFA) de Corea del Sur el día 8, tras ser informado de dicha fuga masiva de datos por una empresa de seguridad de Singapur.
Según reportaron, el 54% de dichas tarjetas ya caducaron, pero unas 410.000 siguen activas.
La información filtrada incluía números de tarjetas, fechas de vencimiento y códigos de validación, el código de seguridad de tres dígitos del reverso de las tarjetas.
Las compañías de tarjetas de crédito surcoreanas informarán del incidente a los usuarios afectados de forma gradual, y aconsejan renovar las tarjetas.