El gobernador del Banco de Corea, Lee Ju Yeol, estima que el repunte del COVID-19 en el país debilitará el ritmo de recuperación de la economía nacional, al aumentar la incertidumbre y la inseguridad en todos los sectores, pese a la sutil mejora detectada recientemente en las exportaciones y el consumo interno.
El jefe del banco central prevé una subida de precios al consumidor de entre el 0% y el 1%, mientras diagnostica que, aunque la economía mundial muestra desde mayo síntomas de reactivación, esta recuperación podría frenar si la propagación del coronavirus no cede.
Según Lee, el Banco de Corea mantendrá las políticas monetarias expansivas para secundar la recuperación de la economía nacional, analizando minuciosamente el impacto de la pandemia, tanto en el mercado financiero como en las actividades económicas, y sin perder de vista otra variables inquietantes, como el encarecimiento de la vivienda y el subsiguiente aumento de la deuda familiar, así como la excesiva concentración de capital en el mercado inmobiliario.
Las medidas adoptadas hasta la fecha por el banco central para mitigar la repercusión económica del COVID-19 incluyen rebajas del tipo de referencia, préstamos en divisas bajo el contrato de swap Corea-Estados Unidos, y operaciones repo o recompra de bonos.