El Gobierno surcoreano ha creado una regla fiscal adaptada al país mediante estándares para la deuda nacional.
Según el plan presentado por el Ministerio de Estrategia y Finanzas el día 5, la deuda pública debería situarse por debajo del 60% del PIB, en base al límite estimado por diversos factores internos, como la deuda nacional, los pronósticos a medio y largo plazo y el ritmo de envejecimiento poblacional.
No obstante, en épocas de recesión o crisis económica, dichas normas podrán suprimirse o flexibilizarse temporalmente.
Como actualmente el Gobierno continúa lidiando con la pandemia del COVID-19, se prevé que esas normas podrán implementarse a partir de 2025, y tras obtener el visto bueno de la Asamblea Nacional.
La relación entre deuda y producto interior bruto de Corea del Sur se sitúa en torno al 40%, cifra relativamente buena respecto al promedio del 108,9% entre los países de la OCDE.
Sin embargo, considerando que la ratio deuda/PIB de Corea aumentará hasta el 58,6% en 2024, el Gobierno también planea aumentar el mínimo de ingresos fiscales destinados a saldar la deuda nacional, pasando del actual 30% al 50%.