La Federación de Empresas de Corea (KEF) manifestó su profunda condolencia por el fallecimiento del presidente del Grupo Samsung, Lee Kun Hee.
Concretamente, la asociación de empresarios expresó su pesar en un comunicado alegando que el círculo empresarial ha perdido la "gran estrella" que lideró el desarrollo industrial del país.
Subrayó que Lee convirtió un fabricante local de televisores blanco y negro en un líder mundial en tecnologías de la información y la comunicación.
En tanto, la Federación de Industrias Coreanas (FKI) elogió el liderazgo de Lee al lograr que los semiconductores sean la industria más representativa de Corea del Sur y conquistar el mercado mundial de teléfonos inteligentes.
No obstante, diversos sindicatos y ONGs recordaron que los errores del fallecido no pueden ser justificados por sus hazañas. La Confederación Coreana de Sindicatos (KCTU) destacó que la muerte de Lee no puede eclipsar todas las prácticas desleales del grupo, como la colusión entre políticos y empresas, o el rechazo a los sindicatos. Asimismo, instó a Samsung a llevar a cabo una transformación completa hasta convertirse en un verdadero líder mundial, tanto económica como socialmente.