El impacto económico del COVID-19 se ha convertido en un lastre para el empleo temporal en Corea, que ha perdido más de 50.000 contratos provisionales a nivel interanual.
Según la Oficina Nacional de Estadística, los contratos temporales totalizaron 7 millones 426 mil en agosto, 55 mil menos que hace un año. Dicha cifra supone un 36,3% de trabajadores asalariados y es un 0,1% menor que la registrada en el mismo periodo de 2019.
No obstante, aumentaron los contratos de trabajadores a media jornada, mientras que la proporción de los que conservan su empleo (salvo circunstancias excepcionales como cese de actividad), bajó hasta un 52,5%, marcando 3,9 puntos menos que hace un año.
El Ministerio de Estrategia y Finanzas explica que la fuerte repercusión del COVID-19 en el mercado laboral afecta a todos los trabajadores, aunque el mayor impacto lo reciben los más vulnerables, como los temporales.