LG Chem, la empresa química surcoreana líder en fabricación de baterías para coches eléctricos, planea separar la división de baterías para crear una nueva filial, frente al rechazo de muchos accionistas. Estos alegan que la separación no garantiza acciones de la nueva filial, mientras que los negocios relacionados con baterías son actualmente los más rentables y prometedores de la firma.
En concreto, el Servicio Nacional de Pensiones, que figura como segundo mayor accionista de esa empresa química, se muestra reacio a esta maniobra. Si bien comprende las razones por las que LG Chem pretende separar la división de baterías, considera que ese plan puede perjudicar los intereses y valores de sus accionistas.
Además, otros accionistas también se oponen al sospechar que la empresa intenta mantener la influencia del Grupo LG y de su presidente sobre la nueva filial mediante una separación física y cotización independiente en Bolsa.
El accionista mayoritario de LG Chem es el Grupo LG, que controla la familia fundadora y propietaria del conglomerado con un 30% de acciones, seguido por el Servicio Nacional de Pensiones con un 10%, y de un grupo de inversores extranjeros y particulares con un 40% en conjunto. Para que la junta de accionistas prevista el 30 de octubre autorice a separar la división de baterías precisa el apoyo de dos tercios de los asistentes, por eso los particulares reclaman una votación electrónica.