La producción de arroz bajó más del 6% por las históricas lluvias y los tifones que azotaron la península coreana durante el verano de 2020.
Según la Oficina Nacional de Estadística, en lo que va de año la producción arrocera totaliza 3.507.000 toneladas, un 6,4% o 230.000 toneladas menos respecto a 2019.
La superficie de cultivo también se redujo un 0,5%, hasta una extensión total de 725.432 hectáreas, al igual que la cantidad de granos no quebrados, un indicador de la calidad del arroz cosechado, que perdió un 5,7% hasta registrar 28.342 unidades por metro cuadrado.
La caída de la producción arrocera deriva de unas condiciones climáticas estivales claramente adversas para el cultivo de cereales, al disminuir un 48% la radiación solar y aumentar un 177% las precipitaciones.
La región donde más bajó la cosecha de arroz fue Gangwon, que perdió un 15,6% respecto al mismo periodo de 2019.