Mientras el desarrollo de vacunas y medicamentos contra COVID-19 se acelera a nivel mundial, Corea del Sur emerge como importante base de producción farmacéutica, al disponer de potencial e infraestructuras suficientes para fabricar medicinas de calidad en tiempos de pandemia.
Fuentes del sector informan que en lo que va de año la empresa Samsung Biologics ha firmado contratos para fabricar medicamentos de anticuerpos contra el coronavirus con GlaxoSmithkline y Eli Lilly, dos farmacéuticas multinacionales.
En tanto SK BioScience, estableció pactos con AstraZeneca y Novavax para desarrollar y fabricar vacunas contra COVID-19 por contrato. Además, para responder al posible incremento de demanda triplicó la capacidad de su planta de vacunas en Andong, pasando de los 150 millones de dosis actuales a casi 500 millones de dosis.
Por su parte, la Corporación Cruz Verde llegó a un acuerdo con la Coalición para Innovaciones y Prevención contra Epidemias (CEPI), como paso preliminar a la firma de contratos con laboratorios multinacionales para producir vacunas.