Los ingresos laborales de los surcoreanos han sufrido la peor caída de la historia por el impacto del COVID-19 en la economía.
Según la Oficina Nacional de Estadística, en el tercer trimestre de 2020, los hogares de Corea vieron aumentar un 1,6% sus ingresos, sin embargo el aumento vino ligado a las subvenciones gubernamentales. En cambio, los ingresos laborales en sí bajaron en esos tres meses un 1,1%, el mayor margen de retroceso desde 2003, cuando empezaron a elaborarse estadísticas relacionadas.
El descenso del ingreso laboral fue particularmente notorio entre la clase baja. Específicamente, el 20% inferior de la población en cuanto a nivel de ingresos perdió más del 10% respecto a hace un año, mientras que el 20% superior apenas sufrió una merma del 0,6%, ampliando la brecha de ingresos en Corea del Sur.