El sector empresarial ha reaccionado con cautela a la estrategia Neutralidad de Carbono 2050 del Gobierno, pese a coincidir con dicha visión de las autoridades. Así, han pedido a las autoridades moderar el ritmo de aplicación de medidas para suprimir el carbono en la economía surcoreana.
Tal reacción considera la estructura económica de Corea, donde la manufactura copa el 28,4%, y las industrias con alta emisión de carbono -como la siderúrgia y la petroquímica- acaparan más del 8%, mientras que el 40,4% de la generación eléctrica depende del carbón.
Al respecto, las empresas afirman que si bien todos son conscientes de que impulsar prácticas más ecológicas y reducir las emisiones de carbono deben ser los objetivos a perseguir, preocupa que una abrupta transición complique la actividad empresarial y hasta perjudique la competitividad industrial.
El sector automotriz, por su parte, muestra expectativa y nerviosismo al mismo tiempo ante la ampliación del mercado de vehículos ecológicos, así como por las dificultades que podría suponer para los fabricantes de repuestos de coches que todavía no cuentan con suficientes infraestructuras, mantener la producción en base a a los nuevos estándares gubernamentales.