Corea del Sur figura como vigésimo cuarto país de entre los 36 integrantes de la OCDE en cuanto a competitividad tributaria, posición que revela un retroceso en los últimos años, pues hace tres años el país ocupaba el puesto 17.
Así lo muestra un informe de octubre de la Fundación de Impuestos de Estados Unidos, recientemente analizado por la Federación de Industrias Coreanas, que refleja que Corea del Sur pierde competitividad tributaria desde 2014. En concreto, el país figura como segundo más competitivo en cuanto a impuestos sobre consumo, el vigésmo segundo en impuesto sobre la renta, el trigésimo tercero en impuesto sobre sociedades y el trigésimo en impuesto sobre propiedades.
La Federación de Industrias Coreanas, la asociación de empresarios más influyente de Corea, analiza que ese retroceso se atribuye principalmente a la subida del impuesto sobre sociedades que el Gobierno efectuó en 2018, en contra de la tendencia internacional a aliviar la carga tributaria de las empresas.