El Banco de Corea mantendrá en línea expansiva las políticas monetarias, tal y como viene haciendo desde el brote de COVID-19, aun admitiendo que la burbuja inmobiliaria y el aumento de la deuda de los hogares siguen siendo motivos de preocupación.
En su informe sobre política monetaria y crediticia sobre la situación en el país entre agosto y noviembre, el banco central prevé que la economía surcoreana mostrará una sutil recuperación y mantendrá una sutil presión inflacionaria, y por tanto no reorientará sus medidas.
En este sentdo, considera que las rebajas en el tipo de referencia efectuadas durante 2020 tuvieron efectos relativamente positivos en el mercado, al aliviar la carga que representan los intereses para hogares y empresas, al tiempo de impulsar la Bolsa.
Sin embargo, el Banco de Corea recuerda que las políticas expansivas no pueden garantizar resultados de endurecerse las pautas de distancia social y contraerse el consumo, además de expresar su preocupación por el abrupto encarecimiento de la vivienda que se observa a nivel nacional en la actualidad, y el subsiguiente aumento de la deuda familiar.