La Oficina Nacional de Estadísticas publicó el viernes 11 un primer informe sobre cambios sociales tras la pandemia de COVID-19.
En marzo, un 38,6% de los surcoreanos consideró como mayor desigualdad la ayuda económica ofrecida por el coronavirus, seguidos de un 35% que aludió a la oportunidad de elegir horarios flexibles para prevenir los contagios.
El informe indica que la mitad de los coreanos conservó su puesto de trabajo en mayo, pero solo el 50,3% percibió el mismo salario que antes de la pandemia, siendo las mujeres menores de 30 años y los empleados provisionales los más afectados, principalmente del sector servicios.
En dicho sector, las ventas con tarjeta registraron una caída interanual del 27% durante la primera mitad del año, mientras que el volumen de turistas extranjeros bajó un 80%, a nivel interanual.
En cuanto a las muertes provocadas por COVID-19, Corea del Sur registró el menor nivel de la OCDE, al contabilizar - según datos de mayo- 5 muertes por cada millón de habitantes.
En tanto, los surcoreanos presentan el mayor nivel de colaboración ante las medidas gubernamentales de seguridad, con una tasa de uso de mascarillas del 94%.