El fabricante de automóviles Ssangyong Motor se ha declarado nuevamente en quiebra.
El lunes 21, Ssangyong Motor solicitó el procedimiento de administración judicial anteuna posible interrupción de su operativa, al no haber logrado aplazar el pago de los préstamos bancarios.
La deuda total de Ssangyong asciende a 165 mil millones de wones y lleva 15 trimestres encandenando déficit.
Así, la empresa solicitó al tribunal autorización para acometer un plan de reestructuración autónomo, a fin de lograr tres meses de oxígeno para renegociar la deuda con los acreedores, y retrasar la decisión de someter la empresa a tutela judicial.
En 2009, la firma coreana ya estuvo en esa situación, cuando el gigante chino SAIC Motor decidió ceder su participación mayoritaria a raíz de la crisis financiera mundial.
Posteriormente, Indian Mahindra se hizo cargo del control de Ssangyong, pero el mes pasado anunció que buscaba un nuevo inversor.