Samsung se halla en situación comprometida tras la detención de su vicepresidente y líder de facto, Lee Jae Yong, heredero del conglomerado, condenado por el Alto Tribunal de Seúl a dos años y medio de prisión por soborno.
Así, la cúpula de la mayor empresa de Corea del Sur vuelve a quedar descabezada, igual que cuando Lee fue detenido por primera vez en 2017. Fuentes conocedoras del conglomerado estiman que la firma activará un sistema de gestión de urgencia, como hizo hace tres años.
Expertos en gestión empresarial aseguran que, como empresa global, Samsung cuenta con alternativas ante situaciones como la actual, momento que el conglomerado debería aprovechar para estabilizar la gestión mediante administradores profesionales.