Hasta el año 2025, el Gobierno aumentará la oferta inmobiliaria del país con 830.000 nuevas viviendas a nivel nacional, de las cuales 320.000 estarán en Seúl. Un 80% de éstas será ofrecido mediante venta de parcelas, en lugar de como viviendas sujetas a programas de arrendamiento público.
A este tenor, las autoridades gestoras de proyectos de urbanización recibirán propuestas del sector privado y procederán de inmediato a evaluar la viabilidad de las obras, si un mínimo de dos tercios de los propietarios de los terrenos candidatos consiente, en base a un nuevo protocolo que describieron como "vía rápida".
También flexibilizarán la regulación sobre construcciones, como limitaciones de altura, o aumentando hasta un 700% la superficie de proyectos recalificados junto a zonas de metro que pasen de ser zona residencial a semi-residencial.
Además, 136.000 de esas 830.000 viviendas estarán directamente a cargo del sector público, bajo proyectos de reurbanización o reconstrucción.