El vice primer ministro de Economía, Hong Nam Ki, y el gobernador del Banco de Corea, Lee Ju Yeol, se reunieron el jueves 18 -un año después de su último encuentro- para debatir sobre medidas financieras destinadas a superar las dificultades generadas por la pandemia del COVID-19.
El punto central de la sesión fue la crisis del coronavirus, que sigue lastrando la actividad económica de la población y requiere mantener una política fiscal expansiva.
En este contexto, el vicepremier anticipó que este año aumentarán los presupuestos adicionales y los programas de ayuda pública en casi 16 billones de wones respecto a 2020.
También anunció que mantendrán las medidas de apoyo financiero implementadas el año pasado, al tiempo de revisar o mejorar otras propuestas. Así, dio a entender que normalizarán mecanismos cuya función ya expiró, como los créditos especiales para estabilidad financiera a cargo del banco central, y prorrogarán la vigencia de las ayudas tanto para compensar las pérdidas como para impulsar la recuperación económica.
El vice primer ministro detalló que coordinará con el sector bancario y financiero la opción de ampliar la amortización de préstamos y de establecer moratorias en el pago de intereses, mientras que activarán sin dilación programas de financiación especial para pequeños comerciantes y propietarios de locales que tuvieron que cerrar por las estrictas pautas sanitarias.