El Gobierno anunció el lunes 29 un paquete de medidas para detectar y prevenir la especulación inmobiliaria, que incluye mayores sanciones y restricciones.
En base a esas medidas, la tasa impositiva por vender terrenos en menos de un año desde la compra subirá al 70%. Además, a partir de una cierta extensión, habrá obligación de anunciar cómo se financiará la compra. Asimismo, todo préstamo para terrenos se limitará al ratio préstamo-valor, al margen de la institución financiera.
También endurecerán los requisitos de adquisición de terrenos agrícolas, para detectar operaciones entre personas ajenas a la agricultura.
Definieron cuatro prácticas como intervención en el mercado inmobiliario: manipulación de precios, fraude, abuso de información privilegiada y reventa, o promesa de compraventa ilegal. Aquellos que incurran en alguna de estas prácticas irregulares serán sancionados confiscando las ganancias y con multas de hasta cinco veces el valor obtenido.