Ante el notable aumento del endeudamiento de los hogares, la deuda familiar se aproxima rápidamente al 100% del producto nacional bruto en Corea del Sur.
En este contexto, autoridades y especialistas temen que este factor provoque una severa inestabilidad financiera, considerando que los hogares se endeudan a bajo interés, pero pueden atravesar serias dificultades o incluso pasar a ser insolventes si los tipos suben.
Al respecto, el Instituto Coreano de Finanzas Públicas advierte del aumento del ratio deuda privada-PIB, que ya en el segundo trimestre de 2020 rondaba un 98,6%, muy por encima del 63,7% de promedio mundial.
El ritmo de incremento es aún mayor, pues dicha relación subió 27,6 puntos porcentuales desde 2008, margen que supera en gran medida al aumento promedio observado a nivel internacional en el mismo periodo, de 3,7 puntos.
Sin embargo, lo que más inquieta tanto a las autoridades financieras como a los expertos es el elevado riesgo de impago que presentan los hogares surcoreanos según el ratio deuda-activos, pues cuanto más elevado indica mayor probabilidad de insolvencia. La proporción deuda-activos alcanza el 47,2% en Corea del Sur, superando el 30% de Francia, el 28,7% de Reino Unido, el 28,3% de Alemania y el 17,3% de Estados Unidos.