El Banco de Corea anticipa un posible rebote de consumo ante la contención del gasto el año pasado por la pandemia.
El banco central explica que la actual crisis es distinta de otras de índole financiera, y contrajo el consumo mucho más de lo esperado, incluso más que el impacto real de desaceleración de la economía nacional. No en vano, en 2020 el consumo privado retrocedió un 4,9%, frente al 1% del PIB real.
Sin embargo, detectaron efectos contrapuestos, pues la demanda de servicios presenciales y bienes semi duraderos cayó significativamente, mientras que el consumo de bienes duraderos y caros, como automóviles o electrodomésticos de alta gama, aumentó. Además, el considerable aumento de los ahorros podría generar un "consumo recompensa", máxime si mejoran a la vez los ingresos y las condiciones laborales.