El sector aéreo sigue sin superar la crisis del COVID-19 en Corea del Sur.
La única aerolínea surcoreana que mantiene un buen nivel de rentabilidad pese a la pandemia es Korean Air. Entre enero y marzo, la compañía arrojó superávit por cuarto trimestre consecutivo, al ampliar sus servicios de carga.
En cambio, tanto su principal competidor Asiana Airlines como las aerolíneas de bajo coste atraviesan su peor momento, y presentaron déficit en el primer trimestre de 2021.
Además, las pérdidas son mayores entre las low-cost. Por ejemplo, las ventas de Jin Air cayeron un 69,5% respeto al año anterior, mientras que aumentó un 92% las pérdidas operativas. La situación es similar en T'way Air y Jeju Air, cuyas pérdidas operativas aumentaron un 103,7% y un 32,8%, respectivamente.
En el caso de Asiana Airlines, la segunda mayor compañía aérea de Corea, aunque también sufrió fuertes pérdidas, pudo controlar la hemorragia con el transporte de carga.