Hong Nam Ki, vice primer ministro y titular de Economía, Estrategia y Finanzas de Corea del Sur, celebró el lunes 5 una reunión virtual con James McCormack, director gerente de la agencia de calificación crediticia Fitch, para evaluar las condiciones económicas del país.
Según informó la cartera, McCormack preguntó si Corea podría cumplir con las normas financieras a medio plazo presentadas por el Gobierno en 2020, como lograr un ratio de deuda pública del 60%, y un balance fiscal del -3% para 2025.
La pregunta llega ante el constante aumento del gasto público en el país por la reiterada asignación de presupuestos complementarios para subsidios por coronavirus.
Al respecto, el ministro explicó que el país podrá gestionar el gasto, tanto mediante emisiones de deuda pública, como usando los recursos financieros del Gobierno.
Destacó que el segundo presupuesto complementario de 2021 fue diseñado sin cargo a bonos estatales, gracias al excedente tributario que actualmente protagoniza el país, y que la relación entre deuda y PIB ha mejorado respecto a previsiones anteriores, al proceder a una amortización parcial.
El director de Fitch también preguntó sobre las medidas gubernamentales adoptadas en Corea para afrontar el último repunte de casos.
Hong respondió que si bien el Gobierno se ha visto obligado a retrasar una semana la relajación de pautas de distancia social al aumentar los contagios, consideran poco probable tener que adoptar nuevas restricciones al movimiento o la operativa de locales.
Resaltó que por ahora la situación es manejable, y que procederán a promover el consumo nacional en base a lo previsto.
Se espera que Fitch anuncie la calificación crediticia del país uno o dos meses más tarde, tras completar las consultas anuales con Corea el próximo 8 de agosto.
La entidad crediticia Fitch ha mantenido en "AA-" el rating financiero de Corea del Sur, el cuarto mayor nivel de la agencia, desde septiembre de 2012.