La deuda de los hogares sigue siendo un factor de incertidumbre en la economía surcoreana, máxime considerando los últimos datos arrojados por el Banco de Corea sobre la situación crediticia de las familias surcoreanas en el segundo trimestre de 2021.
Según esos datos recopilados hasta fines de junio, la deuda de los hogares de Corea del Sur totaliza 1.805,9 billones de wones, 41,2 billones más que en el primer trimestre de 2021. El volumen supone el mayor aumento trimestral de la historia, así como un aumento de más del 10% respecto al mismo periodo de 2020. Asimismo, supera en gran medida el objetivo fijado por las autoridades financieras de mantener el crecimiento de la deuda de los hogares entre un 5% y un 6%.
El banco central destaca, en este contexto, el ralentizado aumento de los préstamos hipotecarios y el incremento de otros tipos de deuda -como los créditos- que al contrario se acelera, mostrando el mayor ascenso interanual de la historia, al ampliarse en unos 84 billones de wones respecto a hace un año.
En esta situación, las autoridades financieras se abocan a reforzar el control y la primera medida que tomaron es limitar los préstamos hipotecarios.
A tal efecto, el banco NH Nonghyup, el mayor prestamista del país, anunció que desde el martes 24 hasta fines de noviembre no emitirán nuevos préstamos hipotecarios. Igualmente, los bancos de ahorro reducirán los créditos.
La atención se centra ahora más que nunca en el tipo de referencia, una variable que presiona a los hogares endeudados, mientras está programada para el jueves 26 la próxima reunión del Comité Financiero y Monetario del Banco de Corea, donde decidirán si subir, bajar o mantener en el nivel actual las tasas de interés.