El Gobierno surcoreano anunció que otorgará permiso de residencia especial a los afganos evacuados recientemente a Corea del Sur, además de apoyarlos con subsidios y programas de adaptación.
El anuncio se produjo después de que un grupo de 378 afganos que trabajaron con el Gobierno surcoreano y sus familiares llegaran al país el jueves 26 por la tarde en un avión militar.
El ministro de Justicia, Park Beom Kye, afirmó -el jueves 26 en una rueda de prensa en el Aeropuerto Internacional de Incheon-, que el Gobierno decidió, tras varios debates y deliberaciones, permitir la entrada especial de los evacuados de Afganistán por el retorno de talibanes. Asimismo, explicó que designarán a esos afganos como "colaboradores especiales" y los apoyarán para facilitar su asentamiento estable en el país.
Según el Ministerio de Justicia, estos afganos recibieron inicialmente visas generales C-3 a corto plazo para aterrizar en Corea, lo que les permitirá quedarse hasta 90 días. Este visado se actualizará inmediatamente a F-1, lo cual les permitirá una estancia a largo plazo.
Los afganos se hospedarán por unas semanas en el Centro de Desarrollo de Recursos Humanos en Función Pública en el distrito de Jincheon en la provincia de Chungcheong del Norte, donde un equipo médico y un grupo de funcionarios les ayudarán a adaptarse a la vida en Corea.
Tras su estancia temporal en ese establecimiento, se espera que reciban visa de residencia de largo plazo F-2, que les permitirá trabajar en Corea, vivir en el país hasta por cinco años y ser elegibles para solicitar una visa de residencia permanente, medidas que requerirán una revisión de la ley de inmigración actual.