Al menos a corto plazo, el impacto de la pandemia en Corea del Sur es mayor en el número de bodas que en el de nacimientos, según un estudio del Instituto Coreano de Investigación en Seguros sobre los cambios en matrimonios y natalidad tras brotar del COVID-19.
El estudio detalla que, desde que el coronavirus empezara a propagarse, en noviembre de 2020 los nacimientos disminuyeron en Corea. Concretamente, bajaron un 14,56% en octubre y un 15,48% en noviembre del año anterior, manteniendo la tendencia bajista que perdura desde el descenso mensual del 14,16% detectado en 2016.
Los analistas a cargo consideran que muchas parejas desistieron de tener hijos desde febrero de 2020, cuando el ritmo de contagio empezó a acelerarse drásticamente, y aunque la tasa de natalidad empezó a recuperarse lentamente en diciembre y en junio, el margen de disminución se limitó a un 2,67%.
Sin embargo, las bodas notaron más el impacto que los nacimientos, sobre todo al reforzar las medidas de distancia social, registrando un 21,76% en abril de 2020 y un 21,27% en mayo de ese mismo año. Esta tendencia se mantiene hasta la actualidad, y el número de bodas organizadas a partir de abril de 2020 durante un año, bajó un 14,74% respecto a los doce meses anteriores.