Un impuesto mínimo global del 15% sobre las multinacionales fue acordado por la OCDE con 136 naciones del mundo, que aprobaron reformar el sistema tributario internacional.
La novedad más destacable es que la reforma permite a los Gobiernos gravar las actividades de aquellas empresas multinacionales que realizan actividades de lucro sin tener una sede física en su territorio, obteniendo como mínimo 27 billones de wones en ventas anuales y registrando una tasa de beneficios de más del 10%. Además, todo país deberá imponer un impuesto mínimo obligatorio del 15% a firmas cuyas ventas superen un billón de wones anuales, como una medida para impedir el uso de paraísos fiscales.
El acuerdo establecido esta vez en la OCDE entrará en vigor en 2023, una vez ratificado tanto en la conferencia de ministros de finanzas del G20 como en la cumbre de ese mismo bloque de naciones.
De las empresas surcoreanas, las que se verán afectados inmediatamente por dicha reforma son Samsung Electrónica y SK Hynix, mientras se prevé que a partir de 2023 unas 80 firmas de Corea con ventas anuales superiores a un billón de wones deberán pagar el impuesto mínimo global del 15%.
Desde el punto de vista de las autoridades tributarias del país, el nuevo impuesto es considerado un cambio favorable, dado que establece un marco institucional para imponer impuestos a las grandes tecnológicas, como Google y Apple, gran parte de cuyas operaciones no era posible gravar al no tener una sede administrativa física en Corea.