El impuesto al combustible bajará un 20% desde el viernes 12, y se mantendrá en ese nivel durante el próximo medio año. Si la rebaja se refleja al cien por cien en los precios al consumidor, la gasolina bajará hasta 164 wones por litro, el diésel hasta 116 wones y el gas licuado de petróleto unos 40 wones.
Así, se prevé que el impuesto a la gasolina baje entre 820 y 656 wones por litro, mientras que el del diésel pasará de 582 a 466 wones por litro y el del gas licuado de petróleo de 204 a 164 wones.
Dicha rebaja tiene por objeto estabilizar los precios y aliviar las dificultades de los ciudadanos, y estará en vigor hasta el 30 de abril de 2022. Sin embargo, considerando la normativa vigente sobre libertad de fijar precios que permite a cada estación de servicio decidir a cuánto vender los combustibles, la rebaja de impuestos no se reflejará íntegramente en el precio final al consumidor.