La actual escasez de urea en Corea del Sur refleja la alta dependencia del exterior para abastecerse de materias primas, y los datos indican que tres de cada diez bienes de importación proceden de un país determinado en más de un 80%.
Tras restringir China las exportaciones de fertilizantes y otros compuestos quimicos, el mercado nacional se enfrenta a un severo agotamiento de soluciones de urea, que incluso amenaza con complicar la operativa de varios sectores clave de la economía surcoreana, como distribución, transporte y la industria en general.
Pero el problema no se limita solo a la urea, sino también a otras materias primas cuyo precio en Corea del Sur aumentó en gran medida respecto a comienzos de 2021, como aluminio que se encareció unas 1,5 veces, litio que subió unas cuatro veces y magnesio que subió unas tres veces. El precio de las tierras raras, mientras tanto, se duplicó. Como causas del encarecimiento figuran la crisis energética y la escasez de carbón en China.
Ante esta situación, cada vez más voces critican la alta dependencia que tiene Corea de China para abastecerse de esas materias primas, pues el 97% de la urea usada en el país procede del gigante asiático. En el caso del magnesio, producto indispensable en la fabricación de automóviles, el suministro nacional depende al cien por cien de China, y el del litio, esencial para producir baterías, en un 83%.
Los datos ilustran que unos 3.900 productos esenciales importados por Corea provienen en un 80% de una única nación, incluida China. Esto implica que tres de cada diez bienes de importación dependen de un país determinado, factor que podría generar un fuerte impacto en la industria nacional en caso de fallos en el suministro.