Los ingresos por impuestos aumentaron unos sesenta billones de wones en Corea del Sur entre enero y septiembre de 2021, respecto al año anterior, mejorando en gran medida la deuda fiscal.
Así, se calcula que el excedente en los presupuestos generales del Estado para el ejercicio 2022 superará los diez billones de wones.
Según informó el Ministerio de Estrategia y Finanzas, durante los nueve primeros meses de 2021 las arcas públicas ingresaron 274,5 billones de wones en impuestos, 59,8 billones más que en el mismo periodo de 2020.
La recuperación económica ayudó a recaudar 15,1 billones de wones más en impuestos corporativos y 8,8 billones de wones más en impuestos sobre el valor añadido, mientras que el impuesto sobre la renta registró un incremento de 21,8 billones de wones, impulsado por la incandescencia del mercado inmobiliario y del mercado de capitales, y por el aumento del empleo.
Además, también aumentaron los ingresos por gravamen sobre venta de petróleo u otros combustibles, en sintonía con el incremento de importaciones de crudo, derivados petrolíferos y gas natural licuado.
Así, el balance fiscal público surcoreano arrojó entre enero y septiembre de 2021 un déficit de 29,6 billones de wones, 50,8 billones de wones menos que el año anterior.