La tarifa de luz no subirá el próximo año, y mantendrá el nivel actual durante al menos el primer trimestre de 2022.
La decisión llega en una contexto marcado por una escalada a nivel internacional en el precio de los combustibles, ante la persistencia del COVID-19 y el alto riesgo actual de inflación.
Considerando solo el encarecimiento de los combustibles usados para generar electricidad, como gas natural licuado, carbón bituminoso y derivados petrolíferos, la tarifa de la luz debería aumentar en unos tres wones por kilovatio y hora respecto al periodo entre octubre y diciembre de 2021. Sin embargo, las autoridades y la Corporación Coreana de Energía Eléctrica decidieron no reflejar esa subida de precios en la tarifa de luz.