Respecto al nuevo ensayo balístico del sábado 5, Pyongyang ha explicado que fue otro paso relevante en el desarrollo de satélites espía.
Según detalló la Agencia Central de Noticias de Corea del Norte el domingo 6, la prueba fue realizada por la Administración Nacional de Desarrollo Aeroespacial y la Academia de Ciencias de Defensa, como parte del plan de desarrollo de satélites espía que promueve su país, y servió para verificar los sistemas de transmisión de datos y de control de satélites desde la superficie terrestre.
Es el segundo misil balístico que el régimen norcoreano lanza en lo que va de 2022, alegando que es una actividad científica que forma parte de su programa de desarrollo aeroespacial, después del ensayo con otro misil de alcance medio del 27 de febrero.
El Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas de Corea del Sur confirmó que la nueva prueba balística de Corea del Norte tuvo lugar sobre las 8:48 de la mañana del sábado 5 desde la localidad de Sunan, no muy lejos de Pyongyang, hacia el Mar del Este. Según las primeras estimaciones, el proyectil alcanzó una altura de 560 kilómetros y recorrió una trayectoria de 270 kilómetros.