La Fuerza Aérea de Corea del Sur comenzó el lunes 20 el ejercicio Soaring Eagle, unas maniobras aéreas de contraataque de gran envergadura. El entrenamiento durará hasta el día 24 y es la primera vez en cinco años que se da a conocer.
En el entrenamiento participan unos 200 efectivos que movilizarán setenta equipos de defensa, incluyendo aeronaves de tecnología punta como cazas furtivos F-35A, aviones de ataque ligeros KA-1, transportadores CN-235 y aviones de alerta temprana y control aerotransportado E-737.
El ejercicio plantea la hipótesis de una invasión enemiga para probar diversas tácticas aéreas y la eficacia de las fuerzas surcoreanas de contrarrestar ataques aéreos, desde detección y rastreo del potencial aeroespacial enemigo, hasta localización y derribo del origen de la amenaza.
Durante los últimos años las maniobras Soaring Eagle se han llevado a cabo con discreción para no provocar a Pyongyang, ante el ambiente de reconciliación que generó la participación de deportistas norcoreanos en los Juegos Olímpicos de Invierno PyeongChang 2018 y posterior Cumbre Intercoreana de ese año.