Corea del Norte ha criticado que el Gobierno surcoreano no ha cumplido debidamente con los acuerdos intercoreanos, echándole la culpa de la creciente tensión en la península en el quincuagésimo aniversario de la Declaración Conjunta Intercoreana del 4 de Julio, el primer pacto firmado por Seúl y Pyongyang en 1972 en el que se reflejó el compromiso mutuo para la reunificación nacional tras el fin de la guerra.
Las críticas fueron emitidas a través de un reportaje publicado por un medio de propaganda exterior de Pyongyang al explicar el significado de dicha declaración.
El régimen norcoreano afirma que en la península coreana persiste el círculo vicioso del antagonismo y la tensión, y que el causante de ello es Corea del Sur, que no respeta los principios establecidos en el citado documento cuyo objetivo es lograr una reunificación pacífica vía métodos autónomos, promoviendo la unidad nacional.
Asevera asimismo que las autoridades de Seúl se obstinan solo en impulsar la alianza con Estados Unidos y alimentar la confrontación, sin quitarse la nefasta idea de una reunificación por absorción.