El régimen de Pyongyang despliega actualmente una campaña para inculcar lealtad al sistema y al líder supremo, no desde una perspectiva política o ideológica, sino como valor moral fundamental.
El Diario Rodong, boletín oficial del Partido de los Trabajadores, publicó un artículo de opinión el martes 5 donde resalta que la ética y la moral no solo incumben al ámbito personal, pues están conectadas con otros ideales como la revolución y la propagación de sus objetivos. Así, enfatiza como máxima expresión de fidelidad moral la lealtad al líder supremo, y exhorta a los ciudadanos a comportarse en todo momento como buenos seguidores del líder de modo consciente, con convicción y determinación moral.
El llamamiento refleja la intención de Pyongyang de justificar su campaña para divinizar a su líder supremo y el traspaso de poder, apelando a las cinco virtudes básicas descritas por Confucio: benevolencia, rectitud, decoro, sabiduría y fiabilidad.