Estados Unidos ha desplegado seis cazas F-35A en la península coreana, procedentes de la base aérea Eielson, ubicada en Alaska.
Según informó el Ministerio de Defensa, esos aviones de combate -considerados de quinta generación- estarán diez días en la base aérea estadouidense de la ciudad de Gunsan, provincia de Jeolla del Norte, y además intervendrán en unas maniobras conjuntas con la Fuerza Aérea surcoreana, que tendrán lugar hasta el 14 de julio.
Desde la cartera explican que el objetivo del entrenamiento es mejorar la capacidad combinada de las operaciones aéreas entre Corea y Estados Unidos, y además demostrar el poder de disuasión de ambos aliados.
La última vez que unos cazas F-35A llegaron a la península coreana fue hace cuatro años y siete meses, en diciembre de 2017, cuando participaron en el ejercicio aéreo Vigilant Ace como contramedida al sexto ensayo nuclear norcoreano.