Tras confirmar que el Ejército borró los archivos clasificados sobre el caso del funcionario muerto por disparos de soldados norcoreanos en la costa oeste en septiembre de 2020, el Estado Mayor Conjunto explicó que solo adoptaron las medidas oportunas para evitar la dispersión de información sensible.
Kim Jun Rak, director de Asuntos Públicos del Estado Mayor Conjunto, explicó el jueves 7 en sesión informativa del Ministerio de Defensa, que solo eliminaron los datos del Sistema de Gestión de Inteligencia Militar (MIMS), pero se conservan los archivos originales, enfatizando que la intención era evitar que documentos sensibles llegaran a otras instancias no directamente vinculadas con el caso.
Dicho archivo depende del Estado Mayor Conjunto, y como autorizados para su acceso figuran el Comando de las Fuerzas Combinadas Corea-EEUU, el Comando de Operaciones de las Fuerzas Armadas y el Servicio Nacional de Inteligencia.