Desde el día 11 las fuerzas de Corea del Sur y Estados Unidos realizan unas maniobras en la península coreana con diversos aviones de combate de tecnología punta, como los cazas furtivos F-35A.
Es la primera vez, desde la incorporación de esos aviones a las Fuerzas Surcoreanas, que ambos países movilizan esos cazas en un ejercicio combinado que, según afirman, contribuirá a mejorar la eficacia de la operativa conjuta y la gestión combinada de los F-35A.
Las maniobras incluyen ejercicios de ataque, de apoyo en defensa y de bloqueo áereo urgente, y cuentan con unos 30 aviones.
La última vez que unos F-35A estadounidenses participaron en un entrenamiento en Corea del Sur fue hace cuatro años y siete meses, en diciembre de 2017.