El consejo público-privado a cargo del problema de la incumplida indemnización a las víctimas de explotación laboral cometida por empresas japonesas durante el colonialismo, organizó su tercera reunión el martes 9, 26 días después de la segunda.
Sin embargo, el debate quedó cojo dada la ausencia de las víctimas, que la semana pasada anunciaron que no participarán más en las reuniones porque el Ministerio de Asuntos Exteriores traicionó su confianza al presentar arbitrariamente una carta de opinión al Tribunal Supremo, mientras siguen inconclusas las negociaciones sobre el tema de las indemnizaciones. Su postura es que la cancillería solo pretende persuadir al Poder Judicial para que postergue su decisión sobre la venta de los activos incautados a las firmas explotadoras para el pago de indemnizaciones y que esta conducta vulnera su derecho jurídico tanto a realizar demandas como a tener juicios sin dilación.
El consejo, por lo pronto, continuará con los debates sin las víctimas, aunque se ve difícil que pueda llegar pronto a un punto conciliatorio con ellas. Máxime tras el comentario que hizo recientemente el nuevo embajador de Corea del Sur en Japón, Yoon Duk Min. Este diplomático es criticado en estos momentos por mostrarse a favor de detener los trámites para la venta de activos de firmas niponas, que siguen rehusándose a entregar a las víctimas la indemnización dictada por el Tribunal Supremo surcoreano.