El lunes 22 comenzaron las maniobras conjuntas entre Corea del Sur y Estados Unidos Ulchi Freedom Shield, las cuales continuarán hasta el 1 de septiembre con ensayos y simulacros para revisar el nivel de preparación y vigilancia, sobre todo contra las amenazas armamentísticas de Corea del Norte. Esta vez, se desarrollarán simultáneamente con los ejercicios realizados por el Gobierno surcoreano y sus entidades con el objetivo de mejorar su sistema de control de crisis, así como los procedimientos de apoyo a las operaciones militares combinadas.
Las maniobras se llevarán a cabo en dos fases: una primera que consistirá en ataques hipotéticos de Corea del Norte y simulacros de defensa en situaciones de guerra, y una segunda que se centrará en ensayos de contraataque.
Una novedad es el guion de los simulacros, que refleja las nuevas formas de agresión surgidas en Ucrania como ataques con drones y ciberataques. Además, se realizarán entrenamientos de defensa contra emergencias y ensayos de reparación de daños ante posibles ataques enemigos a infraestructuras clave, tanto estatales como industriales, tales como puertos, aeropuertos y fábricas de chips.
Al respecto, el Ministerio de Defensa explicó que este año las maniobras no se limitarán a ejercicios basados en simulacros computarizados, pues incluirán ejercicios de entrenamiento de campo a nivel de unidades militares superiores a regimiento, retomándolos de forma parcial tras su interrupción en 2018.