Tras la reforma de la Oficina Presidencial, han surgido opiniones tanto positivas como negativas. Pues mientras que el oficialismo evalúa los cambios como un reflejo de la disposición del mandatario a respetar la voluntad del pueblo, la oposición opina todo lo contrario: que la reforma es una declaración del presidente de que no escuchará las exigencias de la ciudadanía y seguirá sin reconocer sus desastrosas decisiones en cuanto a nombramiento de altos cargos.
Al respecto, el oficialista Poder del Pueblo expresó el domingo 21, que los nuevos secretarios agilizarán la comunicación entre la población y Presidencia, además de mejorar la gestión del Gobierno, directamente relacionada con la calidad de vida de los ciudadanos.
El principal opositor The Minjoo, al contrario, criticó al Ejecutivo de solo hablar por hablar e ignorar por completo la voluntad del pueblo, así como sus demandas de cambio. En particular, sobre la nueva secretaria-jefa de relaciones públicas, Kim Eun Hye, comentó que el presidente siguió con sus elecciones preferenciales, en lugar de prestar atención a las exigencias de todos, de excluir sus relaciones personales de la gestión gubernamental.