Una delegación surcoreana ha llegado a Washington para debatir sobre los créditos a coches eléctricos que el Gobierno estadounidense planea otorgar en virtud de una nueva ley para reducir la inflación, que excluye a todo vehículo no ensamblado en territorio estadounidense.
Hasta el 31 de agosto la delegación se reunirá con funcionarios de la Representación Comercial, del Departamento del Tesoro y del Departamento de Comercio de Estados Unidos, y con varios congresistas, a quienes transmitirán la postura de Corea del Sur sobre los incentivos para reducir la inflación del sector de automóviles eléctricos.
Ahn Sung Il, director de estrategias para el nuevo orden comercial del Ministerio de Industria, Comercio y Energía, y persona al frente de la delegación, explicó que las condiciones son difíciles pero intentarán obtener los mejores resultados. Al ser preguntado sobre si Seúl piensa denunciar ante la Organización Mundial del Comercio que los créditos de Estados Unidos a coches eléctricos incumplen los principios de la entidad, estimó que la prioridad es negociar con las autoridades estadounidenses.