A partir de este fin de semana las tropas estadounidenses podrán acceder por tierra a la base operativa del sistema antimisiles THAAD ubicada en la localidad de Seongju, en la región centro-sureste de Corea.
De hecho, el Gobierno ya anticipó el miércoles 31 que garantizaría dicho acceso desde el 3 de septiembre.
Así, la policía adoptará las medidas oportunas para dispersar a los residentes locales y activistas que protestan frente a la base, para impedir que se acerquen o bloqueen la vías de acceso.
Actualmente, las fuerzas estadounidenses transportan a la base del THAAD alimentos y agua para sus efectivos estacionados allí hasta cinco veces por semana, según el horario preestablecido. Pero tras esta nueva medida, podrán acceder siempre que deseen y con libertad de horarios.
Aunque las organizaciones civiles que rechazan la instalación de dicho sistema antimisiles estadounidense en Corea del Sur mantienen las protestas, y hasta planean convocar una manifestación multitudinaria el 3 de septiembre, el Gobierno se ha mostrado firme, máxime tras anunciar el presidente Yoon Suk Yeol el 11 de agosto que normalizaría la operativa de la base del THAAD.