Michelle Bachelet, saliente alta comisionada de la ONU para derechos humanos, expresó su preocupación por los derechos humanos y la crisis alimentaria de Corea del Norte.
En un vídeo-discurso ofrecido el segundo día del Foro Internacional para la Paz de la Península Corea (KGFP), Bachelet afirmó que Corea del Norte está más aislada que nunca de la comunidad internacional, situación que puede vulnerar gravemente los derechos humanos de los norcoreanos, según enfatizó.
Añadió que sin comunicación no puede haber confianza entre los países, y eso puede repercutir negativamente en los derechos humanos, al aumentar el riesgo de adoptar malas decisiones y de un conflicto militar. En esa línea, destacó la importancia del regreso de los diplomáticos de la ONU a Corea del Norte, así como de garantizar su libertad de movimiento y el libre ejercicio de sus funciones.
Su declaración se interpreta como un llamado a Pyongyang instando a levantar el bloqueo de fronteras impuesto por la pandemia, y a permitir la entrada del personal de la ONU.
Por último, señaló que más del 40% de los norcoreanos están continuamente expuestos a inestabilidad alimentaria, mientras que el régimen vulnera sus derechos humanos.