El Banco de Corea se ha mostrado a favor de seguir elevando el tipo de interés, pese a la inestabilidad en el mercadofinanciero y la inquietud por la ralentización económica.
En un informe sobre credibilidad monetaria presentado ante la Asamblea Nacional, el banco central anticipó que implementará políticas monetarias que permitan contener la inflación en torno al 2%, aunque sin descuidar el crecimiento económico y el mercado financiero.
También estimó que a partir del segundo semestre del año empezará a notarse el impacto de las subidas anteriores, que se traducirá en un menor consumo, sobre todo en hogares con bajos ingresos o exceso de deudas.
Finalmente, señaló que pese al abaratamiento del petróleo y las mejoras en la cadena de suministro global, los precios al consumidor podrían seguir subiendo mientras persistan los riesgos geopolíticos. Según datos provisionales, durante el primer semestre la apreciación del dólar habría aumentado un 0,4% los precios al consumidor en Corea.